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Segundo hogar

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Rafael Emiliano Pérez Flores

 

He pasado la mayor parte de mi vida en este antiguo edificio estudiando, jugando y conociendo día con día a excelentes personas. Me sorprendo cada vez cuando conozco más sobre la historia de este Colegio y lo que hay que hacer para preservarla. Por ejemplo, los trabajadores de mantenimiento montan y desmontan escenarios para los diversos eventos que acontecen, y especialmente la dedicación y empeño que cada profesor ofrece en su clase.

El Colegio de San Ignacio de Loyola es histórico, se construyó en la época de la Colonia, en el siglo XVIII, precisamente se funda en el año de 1732, pero abre sus puertas en 1767 para todas aquellas niñas huérfanas, viudas y abandonadas de origen vasco, “La cofradía decidió fundar el colegio en una junta extraordinaria celebrada el 1 de noviembre de 1732, festividad de todos los santos” (Luque Alcaide, 1995: 277)

Vizcaínas  no sólo es un colegio de formación básica y media superior, en él también hay un museo extraordinario donde se conservan objetos legendarios como escritorios, sillas, tinas de baño, camas, instrumentos musicales, trabajos académicos de las niñas y los muebles de un consultorio antiguo de un doctor, así como obra de arte de artistas plásticos de la época.

Mi grupo de 4to, 4020, en compañía de la maestra Jaquelina visitamos el Museo de Vizcaínas.  En esa ocasión la curadora, Lizeth Armenta, nos dio una visita por todas las salas del Museo y mencionó información relevante como los nombres de los vascos que fundaron el Colegio: Ambrosio de Meave, Francisco de Echeveste, Manuel de Aldaco, Juan José de Eguara y Francisco Javier Gamboa, hombres que venían de los reinos que intervinieron para la construcción de éste: Vizcaya, Guipúzcua, Álava y Navarra.

En este Colegio estudiaron grandes y muy reconocidos personajes de la historia de nuestro país como: Sara García y La Corregidora de Querétaro Doña Josefa Ortiz de Domínguez. Este año, 2017, cumple 250 años de apertura y sorprende que nunca ha dejado de ser escuela y suponemos que ha habido más personajes ilustres.

El Colegio en su origen tuvo el nombre de Real Colegio de San Ignacio de Loyola, pero al independizarse México se le borró la palabra Real, pues ya no pertenecían a una monarquía. Fue por las Leyes de Reforma que tuvo que cambiar a Colegio de la Paz Vizcaínas, y a finales del siglo XX cambia su nombre al que conserva en la actualidad, Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas.

Julia Mörner, quien fuera alumna del Colegio Vizcaínas, escribió un libro llamado, Memorias de una Colegiala, en este libro la autora relata su vida cotidiana en el Colegio desde que ingresó a finales del siglo XIX. Este es un anecdotario sobre lo que pasaba día con día en el Colegio, la convivencia entre sus compañeras, entre los profesores que han dado clases y todo con respecto a la vida académica de la institución. Para la clase de Lengua española con la profesora Jaquelina, leímos este libro con el propósito de informarnos y conocer más sobre la institución donde estudiamos a partir de esa lectura y la investigación en algún otro libro es que los alumnos escribimos un texto sobre nuestra escuela.

Con respecto a la vida cotidiana Julia Mörner nos cuenta que en una premiación de las alumnas y presentaron a profesores. “De estos premios y de las conversaciones que, entonces sin duda, sostuvieron todas la personas mencionadas, resultó el nombramiento de un grupo de profesores verdaderamente selecto y que, ya se dijo, cambio enteramente el régimen escolar del Colegio” (Mörner, 2001: 24). Julia Mörner menciona el nombre de algunos de los nuevos profesores así como la materia que impartieron. “Señor don Manuel Orozco y Berra, historiador notabilísimo y geógrafo también eminente; éste fue designado para dar las clases de Geografía e Historia Patria. El señor don Estanislao Cañedo, que debía dar las clases de Geografía e Historia Universales; el señor Pbro. Don Ladislao de la Pascua, para la clase de francés; la de inglés quedó a cargo del Señor don Ángel Groso; las de Dibujo y Pintura, para la que fue designado don Francisco de P. Mendoza.” (Mörner: 24, 25). Me di a la tarea de investigar quiénes fueron estos personajes, así descubrí por ejemplo que don Manuel Orozco y Berra fue un gran historiador del siglo XIX, así como Estanislao Cañedo y Francisco de P. Mendoza fue discípulo de José María Velasco, gran pintor mexicano del siglo XIX. Con esta información nos damos cuenta que el Colegio siempre ha contado con profesores de prestigio.

Otro aspecto relevante sobre la vida académica, cuando las niñas terminaban las clases o tenían horas libres, ellas no desperdiciaban su tiempo como lo dice en el libro. “Se reunían allí las colegialas, en las horas que les quedaban libres después de sus clases, a leer en lo particular, escribir, platicar o leer algunas novelas en voz alta, lectura que voluntariamente hacía la que lo deseaba; en fin, a tener ratos de verdadera sociabilidad y compañerismo.” (Mörner, 2001: 57, 58).

Al estar leyendo este libro pude notar que la educación para la mujer del siglo XIX y la del siglo XXI es muy diferente ya que la mujer no tenía los mismos derechos que el hombre, porque la mujer tenía el estereotipo de que tenía que hacer los labores del hogar y servir para lo que su esposo necesitara.

Finalmente el objetivo de elaborar una monografía acerca del Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas es conocer acerca más del hermoso lugar en donde estamos cursando una etapa muy bonita de nuestra vida como lo es la preparatoria, a mí me encantó esta actividad ya que, desde que tengo memoria, estudio en este Colegio. Entré en Segundo año de Pre-escolar, entonces conocí a grandes amigos que sigo frecuentando tanto dentro y fuera del Colegio, y eso es algo que agradezco realmente. Y con los libros que leímos en clase y en biblioteca realmente sé que mi Colegio es Patrimonio de la Humanidad, por su historia y los personajes que han pasado por él. Así mismo me atrevería a decir que es mi Segunda Casa porque me siento excelente estando dentro de él.

 

Bibliografía

Mörner, Julia, Memorias de una Colegiala. México: Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas; 2001, Segunda Edición.

Luque Alcaide, Elisa. La Cofradía de Aranzazú de México (1681-1799). España: Ediciones Eunate/Instituto de Historia de la Iglesia Facultad de Teología, Universidad de Navarra (Col. Historia de la Iglesia, 25); 1995: 414 pp.

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Sarahi

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