El poder de la palabra

Por Salma Evelin Quiroz Figueroa

 

La cosmogonía del pueblo mexica se encuentra presente en la obra Malinche de Laura Esquivel, en el momento en que el personaje protagónico, Malinalli, reflexiona, comprende y actúa basándose en las ideas de percepción y valoración del mundo en que vivía y había nacido. Es importante recordar que la cultura mexica se conformó en mayor parte por los significados simbólicos que el pueblo le asignaba a todo aquello que se encontraba a su alrededor, incluyéndose a ellos mismos. Y para explicar su origen y el origen del cosmos o del universo, recurrieron a la creación de mitos, en los que relacionaban su razón de existir con los dioses, la naturaleza, los astros y los alimentos. En pocas palabras, los mexicas fueron personas sumamente religiosas, es decir que basaron la vida en la existencia de una realidad suprasensible. Por lo tanto, es muy clara la razón de por qué Laura Esquivel escribe su novela Malinche narrando los principales hechos históricos que enmarcaron la Conquista de México desde la perspectiva de Malinalli, personaje en torno al cual gira la historia central, y desde el cual a partir de sus emociones y pensamientos conocemos esta historia y los dos mundos que se encontraron.

Para realizar esta novela y recrear el perfil de los personajes principales y el ambiente en el que se desarrolla la historia de la Conquista, Laura utilizó diversos recursos bibliográficos e históricos, que recapitula en las últimas hojas de su novela, motivo por el cual no podemos juzgarla como una novela al azar. A partir de la lectura del libro de Laura Esquivel, conocemos una versión de la Historia diferente a la común porque se presenta a Malinalli, o Marina como después fue bautizada, como una persona que valoraba y amaba mucho a su pueblo y a sus dioses; sin embargo, situaciones personales provocaron que sintiera descontento hacia los aztecas por la manera inhumana con la cual veneraban a su dios Quetzalcóatl. A lo largo de la historia se nos presenta su descontento con la manera de gobernar de aquéllos, situación que la hace dudar sobre su traición y destino. Primeramente, hablaremos de Malinalli quien es clave en la historia de la novela como en la historia de la Conquista. Desde su primer contacto con los españoles, Malinalli entendió que ella era una pieza fundamental para lograr que el sistema, del cual se encontraba decepcionada, cambiara; así actuó en nombre de ella misma, de su abuela, de su pueblo y de su dios Quetzalcóatl, y vinculó su función de lengua, es decir de traductora, con el poder. De pronto, narra Laura Esquivel, Malinalli se vio al mando, eran las palabras que salían de su boca las que indicaban de alguna forma la decisión a tomar bajo las circunstancias más adversas. Y descubrió que el poder está en quien maneje la información y los significados, por eso al ser “la lengua” entre Cortés y el pueblo mexica tenía bajo su dominio la situación y en sus manos la mejor de las armas: la palabra. Es a través de la palabra que los pueblos antiguos trascienden en el tiempo, y el mexica no es la excepción. Son la “flor y el canto”, es decir la poesía, su principal medio para expresar la vida, su origen y destino. Malinalli percibía la velocidad con la que viajaba la palabra. En caso de tener un carácter divino, la palabra convertía el espacio de la boca en el centro de la Creación y repetía en ella el mismo acto con el que el Universo se había originado al unir el principio femenino y masculino en uno solo. “Mallinalli pensaba que para que la vida surja, para que estos dos principios se mantengan unidos, debe instalarse dentro de un espacio circular que lo resguarde, que los arrope, ya que las formas redondas, eran las que mejor protegían lo creado, debido a que lo encierran; las puntiagudas por el contrario, abren, separan. La boca como principio femenino, como espacio vacío, como cavidad, era el mejor lugar para que las palabras se generaran y la lengua principio masculino, puntiaguda, afilada, era la indicada para introducir la palabra creada, ese universo de información, en otras mentes, para que ahí se fecundara.” (Esquivel: 72). Es así como Laura Esquivel, en boca y pensamientos de Malinalli explica el carácter simbólico de la vida según los mexicas y pueblos mesoamericanos, y la manera como cada individuo, en este caso nuestra protagonista, toma su función en la vida, en conceptos como la creación y dando un sentido espiritual a la palabra, incluso relacionándola con la sexualidad. Vemos, pues, que esta historia es una combinación de elementos sagrados y humanos.

En conclusión, en cada capítulo encontramos hechos históricos entrelazados con los recuerdos que Malinalli tiene de su niñez, cuando su abuela le enseñaba a conocer el mundo desde su corazón, que reflejan justamente el mundo de donde proviene la vida y el mundo hacia donde nos dirigimos. La autora supo integrar todo los datos e información de manera plausible, porque es un equilibrio exacto donde logras visualizar desde una manera más personal la conquista de México, y donde la novela también se apega a hechos verídicos y comprobables, incluyendo los mitos y tradiciones prehispánicas. De igual manera identificamos la importancia que tuvo toda esta concepción de la cosmogonía del pueblo mexica, para la victoria de Hernán Cortés en las tierras mesoamericanas.

 

Referencias Esquivel, Laura. Malinche. México: Punto de lectura. ww.mexicodesconocido.com consultada el 27 de septiembre de 2013 www.literatura.bellasartes.mx consultado el 27 de septiembre de 2013