El placer de los olores

La euforia, pasión y excitación de Jean-Baptise Grenouille

Por Arlenne Robles Vega

 

Los elementos del acto moral según la ética están presentes en la novela El Perfume del escritor alemán Patrick Süskind, cuando el protagonista, Jean- Baptiste Grenouille, para alcanzar sus fines quebranta algunas de las leyes morales con hechos que afectan a la sociedad donde vive. De esta forma, la novela establece una relación clara entre literatura y ética, porque a través de una historia de ficción literaria se busca alcanzar el entendimiento sistemático de la naturaleza de la moral, así como de indicar y fundamentar ideales de cómo debemos vivir los seres humanos. La palabra ética proviene del vocablo griego ethos que para Aristóteles significa “temperamento, carácter, hábito, modo de ser.”, y se dice que el ethos es una “segunda naturaleza” para el ser humano, porque este a partir de modificar su naturaleza instintiva construye un segundo modo de vida. Es importante mencionar que de la ética se desprende el acto moral, es decir cada acción llevada a cabo por los seres humanos. Estas acciones o actos se dividen en voluntarios, cuando el hombre actúa a conciencia, e involuntarios, cuando el hombre no decide sobre la acción a suceder, y a la vez se constituyen mediante una serie de elementos que a continuación enumeraremos: motivo o intención, que son las razones que se tienen para actuar; fin u objetivo, se entiende como la anticipación de resultados; los medios, son las herramientas o recursos que permiten llevar a cabo el acto; los resultados que es lo que se obtiene al terminar la acción; y finalmente la situación o circunstancia que no es otra cosa que el contexto que rodea al acto. Cabe decir que cada uno de estos elementos mencionados se logran reconocer perfectamente en las acciones que nuestro personaje, Jean- Baptiste Grenouille, lleva a cabo.

El autor de esta novela, Patrick Süskind, estudió Historia Medieval y Moderna, por lo que entendemos que tal bagaje de conocimientos sobre historia se ven reflejados en su novela El perfume, logrando ambientar en espacio y tiempo la historia de su asesino. La novela narra la vida de Jean-Baptiste Grenouille, individuo cuya gran cualidad es su desarrollado sentido del olfato, y quien se convierte en un asesino de jovencitas. El protagonista es rechazado desde su nacimiento por todos los que lo rodean, incluyendo a su madre, por tanto, su vida se convierte en una búsqueda de identidad y aceptación. Vivió primeramente en un orfanato, de donde fue pasando incondicionalmente de amo en amo. Un día logra entrar en el taller de un conocido perfumista, y con él es que encuentra su razón de vida. Trabaja para él elaborando las más exquisitas fragancias de París, y a su vez investiga para sí cómo conseguir el perfume que cautivará definitivamente a la humanidad, para lo que no dudará en cometer las más horribles acciones. De entrada, el primer evento que nos da una idea de la manera como el personaje a través de sus actos representa uno de los elementos del acto moral, es cuando comete su primer asesinato, “No vio su bonito rostro salpicado de pecas, los labios rojos, los grandes ojos verdes y centelleantes, porque mantuvo bien cerrados los propios mientras la estrangulaba, dominado por una única preocupación: No perderse absolutamente nada de su fragancia” (Süskind: 45). Evidentemente Jean Baptiste Grenouille, decidió actuar impulsivamente, pero de acuerdo con la ética que nos plantea el deber ser, el resultado de tal acción lo hace ser un asesino, esto es, una persona que mata con alevosía y premeditación. Ahora uno de los cuestionamientos que surgen a partir de este hecho es cómo actuó Grenouille, ¿por simple instinto?, ¿fue un acto voluntario?, o ¿involuntario? Con miras hacia el análisis ético de este acto humano, podemos decir que Grenouille tuvo un principal motivo al cometer el hecho, obtener el aroma que lo volvía loco y lo hacía sentirse glorioso, sin embargo, tras el resultado final, fue la muerte su verdadero fin.

Lamentablemente para él, los resultados no fueron los mejores, ya que sí, efectivamente tuvo la oportunidad de llenarse de ese olor que lo hacía perder el control, sin embargo, al momento de matar a la joven, su olor se fue marchitando poco a poco, hasta perderlo totalmente. Así que la frustración lo llevó a plantearse su verdadero objetivo, preservar el aroma humano. Después de un largo y atormentado deseo de conseguir su objetivo. Una vez más “Empujó la ventana, se introdujo en el aposento y dejó el paño a un lado, entonces se volvió hacia la cama. La fragancia del cabello dominaba porque la muchacha dormía de bruces con el rostro enmarcado por el brazo y apretado contra la almohada, una postura ideal para el mazazo en la nuca. El ruido del golpe fue seco y crujiente” (Süskind: 203). Se distingue cómo de nuevo, Jean- Baptiste le quita la vida a una joven que dormía tranquilamente, sólo para cumplir su anhelado objetivo, a través de poseer verdaderamente la magnífica fragancia de la muchacha. Hay que destacar los medios que en esta ocasión fueron acertados. Trató de coger el paño engrasado que llevaba consigo, y echarlo sobre el cuerpo desnudo de la mujer para poder envolverla perfectamente y que no quedara ninguna rendija por la que pudiera escapar la fragancia, en esta ocasión lo hace en la habitación de la joven, es decir desde su privacidad, y teniendo a la mano un nuevo instrumento, el conocimiento de cómo preservar el aroma, el proceso enfleurage, mediante el cual logra su fin. Tras una vida intensa de búsqueda, Grenouille no para ahí, regresa a París, al mismísimo lugar en donde su olfato le indica que había nacido. Era una noche fría, se pone el perfume que él había creado con la intención de que por primera vez actuaran con amor hacia él. Tantos asesinatos fueron para crear su propio aroma del cual carecía y era el motivo del rechazo que sufría. Logra por fin su objetivo, aquella noche fría todos los que percibieron su aroma, lo fueron devorando con el deseo y pasión que siempre quiso.

A través de la historia de Jean- Baptiste y de cómo el autor perfila al propio personaje, se logra identificar la relación entre literatura y ética, y específicamente el acto moral. Y mediante los momentos clave de la conducta del personaje se logran identificar los elementos constitutivos del acto moral. Finalmente podemos agregar que analizando la conducta de Jean- Baptiste Grenouille desde la ética podemos decir que el acto fue negativo porque el protagonista tras su fin afecta a terceras personas, especialmente a jóvenes que les arrebata el derecho a la vida, sólo por el hecho de conservar la fragancia de cada una y poder con ella crear el mejor perfume del mundo, maravilloso, celestial, sublime. Finalmente, no pagará ante la ley las consecuencias de sus actos, pero terminará devorado en el mismo lugar donde nació. Dialécticamente, todo regresa a sus orígenes.