El Hombre
Abigail Ruíz Sánchez

 

Yo iba caminando por aquel legendario callejón del aguacate. El 14 de febrero, recuerdo claramente aquel día. El día se tornaba oscuro, el cielo se desvanecía y gotas de lluvia caían lentamente. La soledad se sentía, alcé mi rostro lentamente y a lo lejos pude observar a un sujeto. Él vestía totalmente de negro, su abrigo cubría su cuerpo hasta los pies y un sombrero tapaba su rostro. Caminé unos pasos para acercarme, y lentamente su figura se desvaneció entre el aire y la niebla. Unos segundos después escuché el susurrar de mi nombre. De un segundo a otro, el hombre ya estaba frente a mí. Me quedé impactada, y el sujeto descubrió lentamente su rostro. Observé claramente sus colmillos sobresalientes y su extraña palidez. Descubrí rápidamente de qué se trataba. Cerré mis ojos pensando que todo sería un sueño.

Minutos después pude observar sus ojos color miel y sus labios ligeramente rosados. ¿Realmente era amor a primera vista? Me tomó de la mano y supe que me había enamorado.